Creo que la temporada invernal 2018, quedara grabada en la memoria para toda mi vida. Ha sido un invierno de verdad, en cuanto a precipitaciones de nieve y extremos en muchos sentidos.

Ha sido extremo en cuanto a temperaturas , en cuanto a cantidades de nieve y en cuanto a sensaciones. Ha habido días apoteosicos, japón vino al Pirineo ,dibujamos bellas lineas en la montaña con una calidad de nieve de sueño. Conseguimos terminar días repletos de sonrisas y buenas sensaciones.

Por otro lado, vivimos el otro extremo, la tristeza. Un invierno lleno de accidentes donde sorprendente mente ha habido varios profesionales implicados, grandes profesionales y amigos, en concreto tres personas. Borja, Unai y Roman que con todos mis respetos y todo mi cariño os deseo un feliz viaje y una nueva vida, que seguro será en las motañas, arriba , donde siempre….

Ha sido un final de invierno que ha invitado a la reflexión , al análisis. Nos queda mucho por aprender, aprender a gestionar a la montaña y a nosotros mismo. Son momentos de cambio y de adaptación, hay un cambio climático evidente y ello conlleva un cambio en el medio natural.

Como cada año el final de temporada lo he realizado en los alpes, mi segunda casa. Nuevas lineas , nuevas rutas,  noches de refugios y bellos amaneceres. Varios valles blancos, siempre diferentes, breche puiseaux, la grave, Combenaut, Punta Zumstein, Aguilles Rouges ………..

Hasta el próximo invierno, bienvenida primavera!!

Gracias a viejos amigos, a nuevos amigos y clientes por esta inolvidable temporada…….